LA LANZADERA DE LA ALMIRANTE
La pequeña y elegante lanzadera que la almirante Kathryn Janeway utilizó durante su misión para acelerar el regreso del U.S.S. Voyager al Cuadrante Alfa empleaba tecnología avanzada que la convertía en una nave formidable a pesar de su tamaño compacto.
La política de la Flota Estelar de desarrollar continuamente sistemas nuevos y mejorados para sus naves estelares continuó hasta el siglo XXV, como lo demuestra el SC-4, la pequeña lanzadera personal que empleó la almirante Kathryn Janeway, de una línea temporal futura alternativa, en su intento de rescatar a la tripulación del U.S.S. Voyager del Cuadrante Delta en 2377. Se realizaron modificaciones a la elegante y ágil nave de la almirante Janeway para que pudiera suministrar tecnología futura a su yo del pasado que la ayudaría a navegar con éxito un centro transwarp Borg de regreso al Cuadrante Alfa. La nave incluía un escudo defensivo prácticamente impenetrable para las armas klingon y borg, una capacidad ofensiva que incluía torpedos transfásicos y un revolucionario sistema de control basado en un transceptor sináptico implantado en el cerebro del piloto.
BLINDAJE ABLATIVO
Estacionada en el Astillero Oakland del Mando de la Flota Estelar en la Tierra, el transbordador era capaz de realizar vuelos tanto atmosféricos como espaciales. Su configuración era una evolución respecto a los diseños anteriores, con el mismo casco único y la misma disposición de góndolas de curvatura doble que había demostrado ser tan fiable y robusta a lo largo de la larga historia de la Flota Estelar. Sin embargo, el diseño exterior de la nave era considerablemente más elegante que el de muchos diseños anteriores de transbordadores, y aunque sus líneas estéticamente evocaban las del transbordador Tipo 9 (Clase 2), la nave incorporaba numerosos avances tecnológicos.
Uno de ellos era el blindaje ablativo del transbordador que, al desplegarse mediante un potente generador de escudos situado justo detrás de la ventana frontal, envolvía toda la nave en un armazón inexpugnable. El blindaje ablativo permitió al SC-4 resistir ataques prolongados operando con total normalidad. La lanzadera también contaba con un sistema de transporte avanzado, operable por un solo ocupante. La almirante Janeway empleó una secuencia de transporte automática durante el robo de un cronodeflector experimental del Klingon Koroth, lo que ilustra la flexibilidad del sistema y su alto grado de automatización.
INTERFAZ NEURONAL
Los avanzados sistemas de navegación y propulsión de la lanzadera permitían que la mayoría de las funciones del timón fueran realizadas automáticamente por el sistema informático de la nave. Si bien también se requería cierto control manual, la mayoría de las funciones de la nave se activaban mediante comandos del único tripulante, quien también estaba conectado al ordenador de la nave mediante una interfaz neuronal. Inventada por una versión futura del Doctor de la Voyager, esta interfaz establecía una conexión que permitía al tripulante pilotar la lanzadera solo con el pensamiento.


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